Si la sabia elección de variedades y suelos de cultivo de la vid, son el punto de partida de todo gran vino, no lo es menos la transformación del mosto en vino. Para ello, la gran experiencia que Marcelino Díaz posee, le permite recolectar las uvas en el momento oportuno, combinando factores de acidez, contenido en glucosa y madurez fenólica para el caso de los tintos.
Su transformación en vinos utilizando los medios mecánicos y la tecnología mas adecuada en cada caso, para obtener vinos blancos ligeros, armónicos y afrutados, y tintos de alta expresión y bien estructurados que sometidos a crianza en barricas nuevas de roble americano y en botella, adquirirán su complejidad y elegancia que caracteriza a los vinos PUERTA PALMA.
La bodega posee un excelente parque de barricas nuevas de roble americano en nave climatizada, donde los vinos "duermen” a temperatura inferior a 18°C y en unas condiciones de humedad relativa por encima de los ochenta grados, que garantizan el mantenimiento de las cualidades organolécticas del vino durante su proceso de crianza en barricas, en botella y almacén hasta su salida al mercado. La climatización de los almacenes, es un factor indispensable en el mantenimiento de los vinos en un clima como el de Tierra de Barros. Al frente de la bodega, se encuentra el joven enólogo José Carlos Correa, quién comparte con Marcelino Díaz, la responsabilidad de la elaboración, crianza y embotellado de los vinos.Si la sabia elección de variedades y suelos de cultivo de la vid, son el punto de partida de todo gran vino, no lo es menos la transformación del mosto en vino. Para ello, la gran experiencia que Marcelino Díaz posee, le permite recolectar las uvas en el momento oportuno, combinando factores de acidez, contenido en glucosa y madurez fenólica para el caso de los tintos.
NUESTROS VIÑEDOS
Los Viñedos de cuyas uvas se elaboran los vinos PUERTA PALMA, de nombre Campillo, Friadal, Asiento, Ahorcado, la Malpica y las Tenderas, se ubican en pleno corazón de Tierra de Barros, la subzona mas importante de la D.O. Ribera del Guadiana, han sido seleccionados por calidad y edad de sus plantaciones, mas de 15 años, factor éste fundamental para la elaboración de grandes vinos. Los suelos en su mayor parte arcillosos alternan con los caleños en los que predominan la caliza de la que la vid obtendrá el factor cualitativo de los vinos. Tienen una altitud de 500 m. sobre el nivel del mar.
El cultivo es de secano y con poda en vaso en su mayor parte y en alguna de las fincas se incorpora un cierto riego de apoyo y el cultivo en espaldera. El clima en la Tierra de Barros es continental con inviernos fríos y veranos soleados y con temperaturas medias de 30 grados que aseguran excelente maduración de la uva.
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